Curso off-road enduropark de Aras Rural (I)
Son poco antes de las 11 de la mañana del viernes, suena el teléfono, es Bretones mandandome un mensaje de que ya está en Plaza Castilla. Termino de ajustarme el casco y gassss.
Llegar a Plaza Castilla, en horario de oficina, con las pedazo botas, los tacos en la moto … no tiene precio … ¡ pero donde van estos !
Salimos por la A3, dejamos atrás Campo Real, Ambite y tras repostar comenzamos los primeros tramos de pista por esos paraisos que esconde la alcarria camino de Cuenca acompañados de los ocres típicos de la época otoñal en la que nos encontramos.
Los tramos son variopintos y enlazan con algunos pequeños tramos de carretera que poco a poco nos van acercando a Cuenca. Subidas, bajadas, piedras, olivos … que se acaba la pista !!! … a que no !!! que sigue por detrás y en definitiva disfrute a raudales.
Paramos en un pequeño pueblo, no recuerdo el nombre, pero tenia un banco estrategicamente ubicado bajo una sombra, reclamo suficientemente atractivo para parar a reponer fuerzas después de unos cuantos kilómetros de polvo.
Son poco más de las 2. A las 4 hemos quedado con Sinka en Cuenca ya que ha tenido que trabajar y no vino con nosotros desde la mañana.
La polvorienta pista acompaña las vías del tren que une Cuenca con Tarancón. Pequeñas lomas desparramadas a nuestro alrededor ofrecen un sin fin de cambiantes formaciones. La velocidad aumenta paulatinamente así como la distancia entre nosotros para evitar la polvareda blanca que vamos dejando a nuestro paso.
Llegamos a Cuenca. El GPS nos da una pintoresca vuelta turística por el empinado y enrevesado casco antiguo de la ciudad. Con Sinka hemos quedado frente a las casas colgantes, justo en el puente junto al parador.
Sinka tampoco ha querido perderse los encantos de Cuenca, y cuando le llamamos a eso de las 4:20 anda degustando las maravillas de andar perdido por las calles conquenses … aunque más dignamente, ya que se ha perdido sin GPS.
Salimos de Cuenca, ya todos juntos, por una pista sin mucho encanto en un principio que poco a poco nos va alejando de la ciudad y acercándosnos a lugares de más belleza. Entre pinares, con la tierra aun tierna por las últimas lluvias, nos adentramos en un extenso coto de caza donde la pista muestra suficientes bifurcaciones como para ir bien pendiente del GPS. Siguiendo una de las dos opciones validas para llegar a la carretera llegamos a una verja … esta cerrada con candado … tomamos la opción B que afortunadamente nos lleva hasta el final del coto sin mayores problemas.
Desde aquí olvidamos las pistas por el día de hoy y nos vamos adentranando por impresinantes zonas serranas plagadas de una exuberante vegetación.
Llegamos con la noche sobre nosotros recorriendo los últimos y revirados kilómetros hasta Aras de los Olmos.
Dejamos las motos junto a una KTM 990 Adventure … la sorpresa es que es de nuestro amigo Arquimoto … esto pinta bien.
Cambiados y duchados, frescos y secos como el culito de un bebé bajamos a el bar-restaurante del Hotel. Después de una dura jornada de moto hay que aportar a nuestro organismo las sales minerales que ha perdido durante la jornada … para ello nada mejor que unas buenas cervezas
mientras que van llegando el resto de asistentes al curso y los monitores (Victor y Roc), con los que ya podemos comentar los preliminares del curso y hacernos una idea más clara y cercana de lo que tenemos por delante.
Llegada la hora cenamos todos juntos. El ambiente que se respira es magnífico, una idea explendida organizar el curso de este modo. Que bien pinta !!!, además el número de asistentes es perfecto … somos 9.
Después de una copita toca ir a dormir …
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