Son las 9 y ya estamos sobre la moto. De una pasada hacemos todos los ejercicios de conos y subidas que hicimos ayer. Es sorprendente ver como hemos mejorado, lo que ayer haciamos dudosos, hoy, con la convicción suficiente como para que uno se sienta orgulloso del trabajo realizado.

Seguimos con una sessión de subidas y bajadas con giros donde poco a poco se va aumentando la dificultad. La verdad es que al principio te da la sensación de que no vas a ser capaz de hacerlo y luego es sorprendente ver como siguiendo las indicaciones haces reaccionar la moto como esperas.

Como parece que somos buenos chicos y muy aplicaditos a la hora de pasar las traviesas nos mandan directamente a las chungas, aquí se aprende lo que es botar y rebotar y volver a botar … puñeteras es poco. Aquí se demostro que la KTM de Arquimoto está por encima de nuestras GS … maravilla de suspensión.

Y de las traviesas al banco de arena … aqui nos dijeron que hay que entrar cabreados … pero aunque entres cabreado si no has quitado el control de tracción … al suelo y claro hay que practicar todo lo aprendido para sacar la moto de situaciones dificiles …

Con control de tracción, se puede oir como entra y la moto no tira … y … al suelo …

Sin el control de tracción … ¡ gas y más gas !

Para terminar nos tienen preparada una ruta de unos 75km … pedazo de ruta que nos llevó hasta los 2000 metros de altura por parajes dignos de ser surcados una y mil veces.

Como colofón final vadeo de un rio … bueno casi casi submarinismo … menuda ola curiosa que hace el boxer, y de vuelta al hotel, mojados, pero con una sonrisa de oreja a oreja. Volvemos a colocar todas las cosas en su sitio para dar por finalizado el curso.

Tras la comida llega el momento de la entrega de diplomas y la despedida. Arquimoto, Bretones, Sinka y yo volvemos tranquilamente ha Madrid.

Este curso es 100% recomendable que no solo sirve para off-road, os puede ayudar a saber controlar y equilibrar la moto en cualquier situación.

Victor y Roc sinceramente de 10. Dos profesionales como la copa de un pino, que en todo momento están pendiente de lo que haces y estan constantemente ayudandote a mejorar y aprovechar el curso al máximo. Se nota que lo que hacen les gusta y dan todo de ellos mismos para que todo salga perfecto.

El alojamiento y el restaurante igualmente han sido una maravilla. Buena comida, habitaciones espaciosas y limpias y un servicio correcto en todo momento.

Suena el despertador … voy a obviar el desperador de las 7:15 y me voy a centrar en el de la hora buena. Son las 8:30 desayunamos en plan buffet libre para poder recargar bien las pilas …  ya se notan las ganas de empezar, ese pequeño nerviosismo de cuando empiezas algo grande.

El curso comienza con una teoríca donde explican con todo lujo de detalles todos los pormenores del curso, así como la equipación recomendable, ruegos, preguntas …

Siguiente punto preparar las motos para el offroad. Levantar manillares, quitar espejos, cupula el que quisiera, subir palancas …  Cuando coges la moto despues de haber levantado el manillar no parece tu moto … que raro … que raro el cambio … que raro sin espejos … pero bueno en un rato te olvidas de todo y te ves hechando la moto al suelo para practicar como levantarla … o como colocarte frente a ella y sostenerla con un solo dedo … si con un dedo Wink

A estas alturas creo que ya todos tenemos ganas de arrancar los motores y comenzar a rodar … que si pie por aquí que si pie por alla, que si levantar pierna, que si levantar brazos, brazos y piernas … te das cuenta, que en un momento, terminas con el pie izquierdo sobre la estribera derecha de la moto levantando el brazo izquierdo mientras que das gas. Terminas el ejercicio y lo piensas y sabes que ya has hecho algo que jamas (al menos yo) te planteaste poder llegar a hacer nunca y que te parece más de equilibrista que otra cosa.

Giros para un lado, para el otro, conos y mas conos, ¡¡¡ esa mirada !!! y como no podría ser de otro modo las primeras motos al suelo, aunque sin mayores consencuencias ya que todo se hace a baja velocidad donde prima más el control del bendito embrague que otra cosa.



Es la hora de comer. Victor, que se conoce esas tierras como la palma de la mano, nos da una pequeña vuelta por el monte para ir poniendo en practica lo aprendido, camino del lugar donde hacen la comida … y que comida … una explendida parrillada con chuletillas, panceta, chorizo … y unas grandes ensaladas por eso de compensar … por favor quitadme las pastas estas de aquí que nos las fulminamos Mr. Green

Tras una agradable sobremesa toca volver al trabajo. Otro buen número de ejercicios, consejos, recomendaciones y en definitiva absorver y abosorver información y datos que hay que poner en practica en cuestión de instantes cuando te encuentras por el monte.

Tiempo para las frenadas. Después de la impresionante demostración de Victor, de ver que el ABS puede ser tu peor enemigo en pistas (algo que creo que todos ya sabiamos pero que impresiona ver en directo), de practicar las derrapadas con el trasero, algo que para mí es divertidísimo, toca frenar con el delantero … y no solo frenar sino bloquear el delantero y derrapar con el manteniendo la moto recta … así según lo oyes, según lo ves, dices “eso no lo hago yo” pero nada más lejos de la realidad … ¡ se consigue ! y aprendes hasta donde puedes frenar antes de tener un problema grave.

Queda poco más de 1 hora para que caiga la noche. De la mano de Victor volvemos a salir al monte por una pista que discurre sobre impresionantes cañones de piedra. La verdad es que nos sabe a poco, pero la noche cae y volvemos.

Estamos cansados … ducha … cervecitas … agradable conversación … todos encantados.

Son poco antes de las 11 de la mañana del viernes, suena el teléfono, es Bretones mandandome un mensaje de que ya está en Plaza Castilla. Termino de ajustarme el casco y gassss.

Llegar a Plaza Castilla, en horario de oficina, con las pedazo botas, los tacos en la moto … no tiene precio … ¡ pero donde van estos !

Salimos por la A3, dejamos atrás Campo Real, Ambite y tras repostar comenzamos los primeros tramos de pista por esos paraisos que esconde la alcarria camino de Cuenca acompañados de los ocres típicos de la época otoñal en la que nos encontramos.

Los tramos son variopintos y enlazan con algunos pequeños tramos de carretera que poco a poco nos van acercando a Cuenca. Subidas, bajadas, piedras, olivos … que se acaba la pista !!! … a que no !!! que sigue por detrás y en definitiva disfrute a raudales.

Paramos en un pequeño pueblo, no recuerdo el nombre, pero tenia un banco estrategicamente ubicado bajo una sombra, reclamo suficientemente atractivo para parar a reponer fuerzas después de unos cuantos kilómetros de polvo.

Son poco más de las 2. A las 4 hemos quedado con Sinka en Cuenca ya que ha tenido que trabajar y no vino con nosotros desde la mañana.

La polvorienta pista acompaña las vías del tren que une Cuenca con Tarancón. Pequeñas lomas desparramadas a nuestro alrededor ofrecen un sin fin de cambiantes formaciones. La velocidad aumenta paulatinamente así como la distancia entre nosotros para evitar la polvareda blanca que vamos dejando a nuestro paso.

Llegamos a Cuenca. El GPS nos da una pintoresca vuelta turística por el empinado y enrevesado casco antiguo de la ciudad. Con Sinka hemos quedado frente a las casas colgantes, justo en el puente junto al parador.

Sinka tampoco ha querido perderse los encantos de Cuenca, y cuando le llamamos a eso de las 4:20 anda degustando las maravillas de andar perdido por las calles conquenses … aunque más dignamente, ya que se ha perdido sin GPS.

Salimos de Cuenca, ya todos juntos, por una pista sin mucho encanto en un principio que poco a poco nos va alejando de la ciudad y acercándosnos a lugares de más belleza. Entre pinares, con la tierra aun tierna por las últimas lluvias, nos adentramos en un extenso coto de caza donde la pista muestra suficientes bifurcaciones como para ir bien pendiente del GPS. Siguiendo una de las dos opciones validas para llegar a la carretera llegamos a una verja … esta cerrada con candado … tomamos la opción B que afortunadamente nos lleva hasta el final del coto sin mayores problemas.

Desde aquí olvidamos las pistas por el día de hoy y nos vamos adentranando por impresinantes zonas serranas plagadas de una exuberante vegetación.

Llegamos con la noche sobre nosotros recorriendo los últimos y revirados kilómetros hasta Aras de los Olmos.

Dejamos las motos junto a una KTM 990 Adventure … la sorpresa es que es de nuestro amigo Arquimoto … esto pinta bien.

Cambiados y duchados, frescos y secos como el culito de un bebé bajamos a el bar-restaurante del Hotel. Después de una dura jornada de moto hay que aportar a nuestro organismo las sales minerales que ha perdido durante la jornada … para ello nada mejor que unas buenas cervezas Mr. Green mientras que van llegando el resto de asistentes al curso y los monitores (Victor y Roc), con los que ya podemos comentar los preliminares del curso y hacernos una idea más clara y cercana de lo que tenemos por delante.

Llegada la hora cenamos todos juntos. El ambiente que se respira es magnífico, una idea explendida organizar el curso de este modo. Que bien pinta !!!, además el número de asistentes es perfecto … somos 9.

Después de una copita toca ir a dormir …